Recordar a Julio
Julio Viera (1943-2025)
Abstract
Julio era bueno. Esa es la conclusión a la que habría llegado cualquier persona que, sin haberlo conocido, hubiera participado en los múltiples homenajes que se realizaron a Julio Viera, con motivo de su fallecimiento en abril último. Las sentidas palabras de los oradores y las conversaciones entre los asistentes, persistentemente apuntaron a estas dos líneas de significación: buen compositor, buena persona. Y es a ambos aspectos a los que quiero referirme aquí.
No pretende este artículo esbozar una aproximación crítica a su obra, ni discutir pormenores de su biografía personal y artística. Estas líneas parten de un lugar menos ambicioso: intentan presentar una visión personal sobre algunos momentos que compartí con Julio, y a partir del recuerdo, desentrañar qué tuvo nuestro encuentro de significativo y por qué su partida me convocó —a mí y seguramente a otros que también recibieron su influencia— a reflexionar nuevamente sobre la ética de la producción artística y en particular de la composición musical.